Estados Unidos busca ampliar la toma de datos biométricos y de ADN en solicitud de visa y otros trámites migratorios
De igual forma, el Gobierno americano anunció cambios en la política de uso de datos biométricos. Esto se sabe.
Desde el mes de enero de 2025, el gobierno estadounidense encabezado por su presidente Donald Trump ha fortalecido radicalmente las leyes migratorias, organizado redadas para identificar a los inmigrantes ilegales y repatriarlos a sus países de origen.
En los últimos días, anunciaron que planean exigir pruebas de ADN y nuevas pruebas biométricas en los trámites migratorios. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, USCIS, será la entidad encargada de solicitar este tipo de datos, que se pedirán no solo a los solicitantes tradicionales de la visa, sino también a patrocinadores y personas asociadas al trámite, sin restricciones de edad.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos anunció la propuesta que además amplía la toma y utilización de datos biométricos para los solicitantes de la visa y otros beneficios migratorios, estos suelen ir desde las huellas dactilares y pueden ser hasta pruebas de ADN, esto según información reportada por ‘Newsweek’.
El documento oficial, publicado en el sitio web del Registro Federal, dice que la Oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, tendrá que pedir estos datos a los solicitantes tradicionales de los diferentes tipos de documentos migratorios, personas asociadas al trámite y sin restricciones de edad.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, la norma busca optimizar la recopilación y el uso de datos biométricos con el fin de mejorar la verificación y gestión de identidad, prevenir el fraude y aumentar la precisión en la evaluación de solicitudes migratorias.
El DHS señala que la medida fortalecería su capacidad para realizar verificaciones de antecedentes, historial penal y otros registros necesarios en los procesos de adjudicación de beneficios, conforme a la ley.
La propuesta también contempla un uso ampliado del ADN para confirmar o negar la elegibilidad de solicitudes basadas en vínculos familiares. Además, permitiría aplicar una verificación biométrica continua y más completa, con el propósito de asegurar que las personas extranjeras beneficiadas por la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) mantengan su derecho a residir en Estados Unidos y no representen un riesgo para la seguridad nacional o pública.
El DHS sostiene que esta medida aumentaría la eficiencia en la administración de los procesos migratorios al permitir la recolección, uso y reutilización de datos biométricos a lo largo de todo el trámite.

Actualmente, el Departamento de Seguridad Nacional no cuenta con disposiciones reglamentarias que le permitan exigir los resultados de pruebas de ADN para confirmar o refutar el sexo biológico de una persona en los casos relacionados con la elegibilidad para una visa de no inmigrante.
Esto incluye, por ejemplo, las visas previstas en la sección 101 (a)(15)(P)(i)(a) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), que aplican a ciertos atletas que ingresan a Estados Unidos para competir en eventos deportivos.
El DHS señala que en estas situaciones la documentación disponible puede ser insuficiente o poco confiable, por lo que la incorporación del ADN como medio de verificación busca ofrecer una alternativa más precisa cuando sea necesario.
“En algunas situaciones, se permite a las personas presentar voluntariamente los resultados de una prueba de ADN. Según esta norma propuesta, el DHS puede requerir, solicitar o aceptar expresamente ADN sin procesar o una prueba de ADN (incluido un perfil parcial de ADN) para probar o refutar el sexo biológico de una persona en los casos en que dicha determinación afecte la elegibilidad para beneficios”, dice el documento.

Actualmente, este tipo de datos de identificación como pruebas de ADN únicamente se realizan en procesos específicos, como los de: naturalización, asilo, residencia permanente u obtención de permiso de trabajo en el país.
La propuesta también contempla recopilar estos datos en el caso de “todos los extranjeros inadmisibles y expuestos a ser deportados, independientemente de su edad, que estén sujetos a procedimientos de expulsión”, se lee en la propuesta publicada en el Registro Federal.
“El uso de la biometría para la verificación y gestión de la identidad ayudará al DHS en sus esfuerzos por combatir la trata de personas, confirmar los resultados de las verificaciones de antecedentes penales biográficos y disuadir el fraude”, se lee en la propuesta.
Además, permitirá que “se amplíe y permita la gestión y verificación de la identidad a lo largo de todo el proceso migratorio, esta norma permitiría la recopilación de datos biométricos de cualquier persona, sin límite de edad”.
Según la propuesta, todo extranjero que se encuentre en EE. UU. tras la aprobación de una solicitud de beneficio migratorio “podría estar obligado a proporcionar datos biométricos o someterse a un control biométrico, a menos que se le conceda la ciudadanía estadounidense”.
De acuerdo con la propuesta, los ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y nacionales que soliciten la residencia para un familiar, o quienes deseen incluir dependientes en sus solicitudes, deben demostrar la existencia del vínculo genético o legal. Hasta ahora, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) exige principalmente pruebas documentales, como actas de nacimiento o matrimonio. En ausencia de estos documentos, se aceptan evidencias secundarias, como historiales médicos o declaraciones juradas.
El DHS argumenta que estos documentos pueden ser poco fiables o difíciles de obtener, por lo que busca incorporar el ADN como prueba principal o complementaria en los casos en que sea necesario confirmar un parentesco o el sexo biológico.
Actualmente, el USCIS acepta resultados de pruebas de ADN emitidos por laboratorios acreditados por la Asociación Americana de Bancos de Sangre (AABB) cuando no se dispone de otras pruebas concluyentes.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos propone modificar la normativa que regula la recopilación y el uso de datos biométricos por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y otras agencias del organismo.
Entre los principales cambios planteados se encuentran:
- Requisito general de biometría: todas las personas que soliciten un beneficio migratorio u otro trámite deberán presentarse para la toma de datos biométricos, sin importar su edad, salvo que estén exentas.
- Clarificación de uso: se detallan los fines para los cuales los datos biométricos serán recopilados, almacenados y utilizados, así como los casos en los que podrán ser reutilizados, incluso para procesos de verificación continua.
- Ampliación de facultades: se extiende la autoridad del DHS para recolectar datos biométricos en situaciones de detención o encuentro con personas extranjeras.
- Definición de biometría: el DHS define la biometría como las características biológicas o conductuales medibles de una persona. Esto incluye imágenes faciales, huellas dactilares (incluidas las palmares), firmas manuscritas, imágenes oculares (iris, retina y esclerótica), voz (huella y firma vocal) y perfiles parciales de ADN.
- Uso de pruebas de ADN: el DHS podrá solicitar, aceptar o requerir muestras o resultados de ADN para confirmar o descartar vínculos genéticos o para verificar el sexo biológico cuando sea relevante en la determinación de un beneficio migratorio.
- Evaluación de conducta: la biometría también podrá emplearse en los casos de autopeticionarios bajo la Ley de Violencia contra la Mujer (VAWA) y solicitantes del estatus de no inmigrante tipo T, con el fin de evaluar la buena conducta moral.
- Reprogramación de citas: se establece un estándar de “circunstancias extraordinarias” para permitir la reprogramación de una cita biométrica o para justificar la inasistencia a la misma.
ALEJANDRA HERNÁNDEZ TORRES
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO